El respaldo de la silla auto queda suelto


niño durmiendo sobre elevador Römer Kidfix XP SICT

Cuando llega el momento de cambiar la silla de sus hijos hacia los tres/cuatro años, muchos padres descubren horrorizados que el respaldo de la nueva sillita se mueve libremente.



Ya no queda fijo como en la sillita que llevaban hasta ahora, que con su arnés de 5 puntos daba mayor sensación de seguridad.

Y tienen razón, la retención nunca será tan eficaz como en la sillita que acaban de abandonar. Por ello recomendamos no cambiarla demasiado pronto (ver ¿Cuál es el momento más recomendable para cambiar la sillita del Grupo I a la del Grupo II/III?

Las sillas auto que utilizamos hasta los 18 Kg de peso (Grupo I) son Dispositivos de Retención Integrales, en los que el ocupante va sujeto al dispositivo por sus propios medios, generalmente un arnés de 5 puntos que va sujeto a la propia sillita.

Por el contrario, los elevadores que se usan a partir de los 15 Kg (Grupos II/III), salvo contadas excepciones, son Dispositivos de Retención No Integrales, en los que el ocupante va sujeto al dispositivo mediante los cinturones del vehículo, no de la sillita.

Esto es así porque a medida que el niño va ganando peso, el arnés requiere de un mayor esfuerzo de retención sobre la estructura del respaldo.

Si pensamos que la fuerza con la que el arnés tira del respaldo equivale al peso del ocupante multiplicado por la deceleración del impacto, tenemos que para un peso de 18 Kg y una deceleración media de 30g en un impacto a 60Km/h estamos sometiendo la sillita a un esfuerzo de más de media tonelada.

Los dispositivos integrales actuales son perfectamente capaces de resistir estos esfuerzos, pero para pesos superiores se disparan los requerimientos de resistencia. Por ejemplo, para un niño de talla media de 12 años -147cm, 42 Kg de peso- estaríamos hablando de un esfuerzo de 1.260 Kg.

Si bien es posible diseñar una silla auto que ofrezca estas prestaciones, el peso, volumen y precio del dispositivo resultante lo hacen desaconsejable.

Por este motivo la oferta disponible a partir de los 15 Kg son los dispositivos No Integrales. En ellos la retención del ocupante queda a cargo del cinturón de seguridad del propio automóvil, cuyos anclajes están dimensionados para soportar esfuerzos mucho mayores.

La función del respaldo de estas sillitas ya no es pues de retención, sino de guía para adaptar el recorrido del cinturón a las dimensiones del ocupante, apartándolo del cuello y la cara. También protege contra el impacto lateral ofreciendo superficies deformables que absorben energía al contacto de la cabeza y los hombros.

Para que el respaldo trabaje de modo eficaz, debe acoplarse al ángulo que forma el asiento con el propio respaldo del vehículo, que varía entre los distintos modelos de automóviles. El respaldo va articulado a la base de modo que no forma un ángulo fijo sino que tiene libertad de bascular hacia delante y hacia atrás.

Lo importante es que en caso de impacto frontal, el elevador mantenga el recorrido adecuado del cinturón del automóvil sujetando las caderas al asiento en lugar de sujetar el abdomen hacia el respaldo. La libertad de movimiento del respaldo no afecta la capacidad de retención.