El efecto submarino en las sillas auto del Grupo II/III con Isofix

El efecto submarino en las sillas auto del Grupo II/III con Isofix

Mientras el niño no pasa de los 18 Kg puede viajar con la máxima seguridad que le proporciona un arnés de 5 puntos en una sillita con Isofix.

Pero en Europa no está permitido el uso del arnés con Isofix más allá de los 18 Kg, pues es el máximo esfuerzo exigido por la normativa a los fabricantes de automóvil.

Las sillitas de seguridad para la etapa siguiente (Grupo II/III de 15 a 36 Kg) ya no llevan arnés.
El ocupante va sujeto directamente con el cinturón de seguridad del automóvil en lugar de ir sujeto a la sillita.
En el caso de llevar Isofix, el anclaje tan solo sujeta la sillita, no al ocupante.

El Isofix en esta última etapa proporciona aun notables ventajas:

  • evita que la silla se balancee en un impacto lateral
  • evita que la silla se desplace en las curvas
  • evita que la silla salga despedida en ausencia de ocupante durante un impacto frontal

Las guías laterales de la sillita modifican el recorrido del tramo ventral del cinturón para sujetar correctamente la cadera -el hueso más resistente del cuerpo- hacia abajo.

Pero en un impacto frontal el cinturón de seguridad puede sufrir una elongación de hasta 15 cm, una holgura que provoca que el ocupante se deslice unos centímetros hacia delante en relación al asiento.

La sillita sin Isofix se desplazará con el ocupante manteniendo razonablemente la sujeción de la cadera.
Una sillita con Isofix en cambio, tenderá a girar hacia delante a la vez que el ocupante, en ausencia de cinturón de entrepierna, resbala hacia abajo.
Es lo que se llama el efecto submarino.
La consecuencia es que el ocupante queda retenido por el abdomen, con el cinturón presionando órganos vitales.

 

Soluciones al efecto submarino

Para evitar este efecto han salido al mercado distintas soluciones.
A continuación explicamos la solución que el fabricante alemán Römer aplica en sus gama de sillitas Römer Kidfix y Römer Kidfix SICT, que incorporan un doble mecanismo para compensarlo: el conector pivotante y el elemento extensible por deformación controlada.

El efecto submarino en las sillas auto del Grupo II/III con Isofix

  • El conector pivotante evita la rotación hacia delante de la sillita al mantenerse independiente del giro que experimenta la conexión al anclaje Isofix. Así logramos que durante el impacto gire el conector en lugar de la sillita.
  • El elemento extensible está formado por un mecanismo integrado en la base que experimenta una deformación controlada durante un impacto frontal, aumentando gradualmente la distancia de la base de la sillita al punto de anclaje Isofix. De este modo la base acompaña al niño en su desplazamiento, compensando la elongación del cinturón de seguridad.

Es importante verificar que el dispositivo que utilicemos disponga de alguna solución contra este efecto.
Al no ser obligatorio, existen en el mercado muchas sillitas que no incluyen ninguna solución para evitarlo.

Acerca de Matias Masso

Experto en Seguridad Infantil para el Automóvil

412 comments on “El efecto submarino en las sillas auto del Grupo II/III con Isofix

  1. Hola!
    Tengo una niña de 3 años con la silla Advansafix II y como nos ha parecido buena silla le hemos comprado al hermano de 1 año la Advansafix III. Uno delos motivos de la compra es q podías usarlas con arnés hasta los 25kg, pero ahora los hemos dado cuenta q el modelo nuevo, la III, solo se puede usar hasta los 18 kg con arnés. ¿cual es el motivo si las sillas son idénticas?
    Gracias

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