El sistema Isofix cumple 20 años

Es difícil imaginar las sillas de coche actuales sin la opción de utilizar los anclajes Isofix para una instalación más sencilla.

En 1997, Britax Römer desarrolló la primera silla de coche con Isofix en colaboración con Volkswagen.

Un año antes, el fabricante de automóviles alemán se puso en contacto con Britax Römer para desarrollar un sistema de retención infantil con Isofix para su nuevo Golf IV, que querían presentar como el primer vehículo con anclajes Isofix en el International Motor Show (IAA) de Frankfurt (Alemania) en 1997.

A partir de aquel momento y hasta la presentación del nuevo modelo en el salón alemán, un grupo de desarrollo formado por ambos fabricantes trabajó para darle vida al concepto Isofix.

Aunque otras compañías presentaron sus propias versiones, fue el sistema Isofix desarrollado por Britax Römer y Volkswagen el que se convirtió en el estándar utilizado en el mercado hasta la actualidad. Para ayudar a estandarizar el sistema y reducir el mal uso en la instalación de las sillas por parte de los padres, Britax Römer renunció a 10 patentes.

 

Pero ¿qué es exactamente el Isofix?

Es un sistema que permite anclar una silla de coche a un vehículo. Actualmente, teniendo en cuenta el número de puntos de anclaje, podemos encontrar dos tipos de Isofix:

  • Isofix de tres puntos de anclaje: Dos anclajes metálicos están ubicados entre el respaldo y el asiento del vehículo, donde se sujetan los dos conectores situados a cada lado de la parte inferior de la silla. El tercer punto de anclaje, conocido como Top Tether, podemos encontrarlo en el maletero, detrás del respaldo del asiento o en la bandeja del maletero (dependiendo del vehículo) y allí conectaremos la correa que sale de la parte superior de la silla para evitar que vuelque hacia delante en caso de impacto. Desde 2013, todos los nuevos modelos de coche deben incorporar estos tres puntos de anclaje.

  • Isofix de dos puntos de anclaje: Muchos vehículos no disponen del denominado Top Tether, sino únicamente de los dos anclajes inferiores. Si la silla en cuestión es un sistema de retención integral, es decir, los que utilizan el arnés de cinco puntos para sujetar al niño, necesitará de todas formas un sistema que evite la rotación de la silla, como son la pata de apoyo o el sistema de antirrotación dinámico Pivot Link de Britax Römer.
    De hecho, la pata de apoyo es el sistema antirrotación utilizado preferentemente en las sillas a contramarcha, ya que en estos dispositivos el Top Tether tiene que salvar la distancia entre el respaldo de la silla y el asiento del automóvil, pasando por encima de la cabeza del ocupante o dando la vuelta por un lateral.

En ambos casos es importante asegurarse de que la silla es compatible con nuestro vehículo, consultando las instrucciones del fabricante y/o la lista de vehículos homologados (si procede).

 

¿Por qué se recomienda ISOFIX?

En el mercado podemos encontrar sillas que se instalan con Isofix o con cinturón de seguridad (en combinación o no con otros sistemas), pero, en términos generales, se recomienda el uso del Isofix por diferentes motivos:

  • Permite una instalación rápida y sencilla, minimizando el riesgo de cometer errores de montaje o de tensado del sistema de retención, y, por lo tanto, de sufrir lesiones en caso de impacto. De hecho, hay estudios sobre el uso de sistemas de retención que demuestran que solo el 30% de las sillas se instalan correctamente con cinturones, frente a un 96% de sillitas instaladas de forma correcta con Isofix. Y lo más preocupante es que la mala instalación y el mal uso de la silla de coche es uno de los principales factores que conducen a las lesiones infantiles en caso de sufrir un accidente.
  • Las pruebas de impacto demuestran unos mejores resultados a la hora de reducir la deceleración.
  • Proporciona una estabilidad adicional ante un impacto lateral.
  • La silla o elevador con respaldo está anclada permanentemente al coche y mantiene el dispositivo en su sitio en ausencia del ocupante, evitando que pueda convertirse en un proyectil en caso de impacto frontal.

No obstante, hay que tener en cuenta que el Isofix también tiene una limitación de peso y que no puede utilizarse en todos los tipos de sillas, ya que estos anclajes están calculados para soportar el esfuerzo de retención que requiere una masa de hasta 33 kg (incluido el peso del niño y el de la silla).

Por ejemplo, es un sistema que no puede emplearse en sillas a contramarcha para niños de hasta 25 kg, como la Max-Way y la Multi-Tech III, que utilizan el arnés de cinco puntos para sujetar al niño. De este modo, podemos encontrar sillas de espaldas a la marcha con Isofix hasta los 18 kg, como la Dualfix o la Max-Fix II, pero si quieres que el niño viaje en esta orientación durante más tiempo, deberás optar por un dispositivo que se sujete con cinturón, en combinación con otros sistemas.

En cambio, su uso sí que es posible y recomendable en elevadores con respaldo alto del grupo 2/3 (15-36 kg), como la Kidfix II XP SICT, en los que el niño ya no va sujeto con el arnés, sino directamente con el cinturón de seguridad del coche. Por lo tanto, en estos dispositivos los anclajes Isofix ya no tienen que realizar el esfuerzo de retención del niño, sino solamente retener la silla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *