El nuevo control de vuelco para sillas auto




La R44/04 es la norma europea que dicta los requisitos que debe cumplir un dispositivo de retención infantil para el automóvil (coloquialmente silla auto) para poder ser comercializado como tal.

Dicha norma incluye un control de la respuesta del dispositivo en caso de vuelco o vuelta de campana, basado en unos criterios que recientes estudios han demostrado insuficientes.

En efecto, a finales de 2012 la UTAC, un organismo oficial que participa en programas de investigación Comunitarios para reproducir con la máxima fidelidad las condiciones de los accidentes de tráfico en las pruebas de laboratorio, publicó un vídeo que alertaba sobre el riesgo de sufrir una vuelta de campana en ausencia de un arnés que retenga al ocupante por los hombros.

Para efectuar la prueba requerida por la norma actual, se instala un maniquí (dummy) en la silla auto y se le aplica una rotación de 360º sobre el eje X (horizontal longitudinal) y otra sobre el eje Y (horizontal transversal al sentido de la marcha). Los criterios para pasar la prueba satisfactoriamente son los siguientes:

  • El dummy no puede caerse mientras se halla cabeza abajo

  • la cabeza no puede desplazarse más de 300 mm de su posición original.


En la prueba efectuada por UTAC se provocaba la vuelta de campana en un automóvil a una velocidad de 47 km/h con dos maniquíes en su interior, uno instalado en una silla con arnés y otro en una silla con cojín de retención.

Entre la primera y la segunda vuelta, UTAC detectó que crecía el espacio entre el cojín y el ocupante. A la segunda vuelta el dummy instalado en la silla con cojín sale despedido hasta impactar la cabeza con el techo, mientras que el dummy de la sillita con arnés se mantiene sujeto en el dispositivo.



La consecuencia del estudio fue la presentación de una propuesta por parte del GRSP, el Grupo de Expertos en Seguridad Pasiva que emite las recomendaciones para la actualización de las normativas de seguridad en la UNECE.

En la propuesta, el GRSP alerta sobre el riesgo que representa la falta de controles específicos,  no sólo en casos de vuelta de campana sino también en otras colisiones en las que la ausencia de retención en los hombros pueda resultar crítica para mantener al ocupante en el dispositivo.

Recomienda la revisión del test de vuelco actual en las pruebas de homologación, pues no refleja las cargas que acusa el ocupante durante un accidente. El nuevo protocolo resultante incluye las siguientes modificaciones:

  • El dummy no deberá salirse del dispositivo en ningún momento mientras dura la prueba, no solo mientras se halla cabeza abajo.

  • La prueba se extenderá a una vuelta y media (540º en lugar de 360º) a una velocidad entre 2 y 5 grados por segundo, deteniéndose al pasar por la posición invertida.

  • En esta orientación se colgará de la cabeza del maniquí durante un periodo de 30 segundos una masa equivalente a cinco veces la del ocupante, que simulará la fuerza centrífuga que experimenta durante la vuelta de campana.

  • Seguidamente se medirá el desplazamiento de la cabeza, que no puede exceder los 300 mm, y se aplicará la media vuelta restante

  • La prueba se repetirá en la dirección opuesta y a continuación en sentido transversal, hacia un lado y el otro.

  • No se permitirá reajustar el maniquí durante todo el curso de la prueba




El GRSP ha publicado los resultados obtenidos al aplicar el nuevo protocolo a distintos modelos de sillitas actuales:

  • Dummy P3/4 (representa un bebé de 9 meses)

    • Sillita con arnés: 30 mm de desplazamiento de cabeza -> pasa la prueba

    • Sillita sin arnés: el dummy sale expulsado -> falla la prueba





  • Dummy P3 (representa un niño de 3 años)

    • Sillita con arnés: 25 mm de desplazamiento de cabeza -> pasa la prueba

    • Sillita sin arnés: 250 mm de desplazamiento de cabeza -> pasa la prueba




La propuesta ha sido finalmente aprobada para su publicación en la 7ª enmienda de la norma R44/04.

Los fabricantes podrán seguir produciendo sillitas que pasaron el test anterior a la enmienda, los comerciantes podrán seguir vendiéndolas y los usuarios llevándolas legalmente. Es más, no habrá ninguna etiqueta que distinga las que han pasado el test posteriormente a la 7ª enmienda.

Pero a partir de su publicación, cualquier sillita de nuevo diseño presentada para su homologación deberá pasar el test de vuelco según el nuevo protocolo.

Se trata de un avance significativo que sin duda incidirá en una mayor protección de los menores en los accidentes de tráfico.

Fuente: UNECE. 52ª reunión del GRSP, Ginebra Diciembre 2012